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CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Andrés Manuel López Obrador respondió a quienes lo acusan de pretender una vuelta al pasado y critican con sus propuestas de gobierno que ha perfilado hasta este momento.

Desde Tlalnepantla, Estado de México, donde continuó su campaña después de reunirse con los obispos del país, el candidato de la coalición “Juntos haremos historia” afirmó que “si este horror que se vive ahora es lo que quieren darnos en un futuro, es preferible el pasado”.

Explicó que en el periodo conocido como desarrollo estabilizador –de 1940 a 1970— México crecía a una tasa promedio anual del 7%, sin inflación y sin deuda.


 

En cambio, acotó el puntero en las encuestas, los tecnócratas que gobiernan el país desde 1982 sólo han logrado un crecimiento anual de 2%. Ese porcentaje se reduce a cero si se toma en cuenta el crecimiento demográfico y, peor aún, con inflación y aumento de la deuda.

Y puso números sobre la mesa: Vicente Fox, dijo, terminó su gobierno con una deuda pública de un billón 700 mil millones de pesos; Felipe Calderón la aumentó a 5.2 billones y Enrique Peña Nieto la dejará en 10 billones de pesos.

“No queremos esa política económica y eso se va a terminar, las tasas de crecimiento en México serán de 4% anual, el doble del periodo neoliberal”, dijo.

“Son corruptos, pero no son tontos. Sí me conocen, y saben que yo cumplo lo que ofrezco. Que voy a acabar con la corrupción, me canso ganso, se va acabar la robadera, el bandidaje oficial. Se va a acabar el copete de los privilegios, lo vamos emparejar, a cepillar, a tuzar, como se dice en mi pueblo”, afirmó.

“Aunque nos digan que queremos regresar el pasado, que somos populistas, si impulsar la actividad productiva, si crear empleos en México, si bajar los precios de las gasolinas es ser populista que me apunten en la lista”, añadió el tabasqueño.

Otra razón por lo que quiere regresar al pasado, añadió, es porque desea restaurar la democracia en el país, como la quería en el pasado Francisco I. Madero.

López Obrador insistió en que en su gobierno se desterrará la corrupción, el bandidaje oficial y los privilegios de los altos funcionarios públicos, y se se aumentará el salario de los trabajadores y el jornal de los campesinos.

“No voy a fallar, vamos a enrollar la manga de la camisa, mucha humildad, con austeridad, pero se tendrá el presupuesto para cumplir con los compromisos con el pueblo, vamos a apretarnos el cinturón en el gobierno, no el pueblo y dará el ejemplo ganará menos de lo que gana Peña sin compensación”, sostuvo.

Previamente, el exjefe de gobierno capitalino había encabezado un evento masivo en Cuautitlán Izcalli, donde urgió a los mexicanos a hacer un esfuerzo para enfrentar el grave problema de inseguridad y de violencia que padece en México.

Ese tema fue uno de los puntos centrales en su encuentro con los obispos de la Confederación del Episcopado Mexicano (CEM). Por eso se comprometió a que partir de 1de julio habrá un proceso de diálogo para reflexionar colectivamente sobre el problema de la inseguridad y la violencia.

Este sábado, López Obrador viajará a San José del Cabo, Baja California Sur y Tijuana, Baja California.

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