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Cuitláhuac García me regresa a la memoria al dictador de Nicaragua, Anastasio Somoza; me recuerda también al represor Díaz Ordaz y al propio López Obrador, todos con señalado y recalcitrante odio a los periodistas críticos.

Veracruz, el Veracruz del gobernador de más baja aceptación -8 de cada diez no lo tragan-; quien hace honor al primer lugar en asesinatos de periodistas; al más agresivo contra las mujeres y favorito de las críticas de la prensa nacional luego de caracterizarse como el porro paseador de ataúdes, de nueva cuenta se mete al escándalo.

Por el presunto delito de “estragos” detiene a la periodista Viridiana Bretón Feito como si sus propios estragos a lo largo de su infausto gobierno, no fueran peores.


 

Cuitláhuac García Jiménez, efluvio de los insomnios de López Obrador, ha provocado más estragos en Veracruz, no por la detención de Viridiana, con quien consuma una venganza personal por ligarse a periodistas y ser opositora, sino por el atropello a los derechos humanos.

Olvida que peores estragos ha ocasionado al no acatar las recomendaciones de la CNDH, por tener en la cárcel a más de mil 200 personas entre ellas un centenar de presos políticos, por acusar responsabilidad en la muerte de alcaldes y alcaldesas, por desapariciones forzadas, por sorpresivas madrizas a sus enemigos y por los imparables crímenes de odio que colocan a la entidad en tercer lugar en feminicidios.

Todo ello en el terreno de los derechos humanos, ya que otras fechorías ligadas a la corrupción se suman a su vergonzosa curricula.

Hoy en horas de la mañana, consuma otro abuso de poder tras la arbitraria detención de la periodista Viridiana Bretón Feito. Fue detenida en Córdoba por el presunto delito de “estragos” por un hecho ocurrido hace más de dos años.

Viridiana Bretón, quien presidiera el municipio de Ixhuatlán del Sureste (2018-2021) presuntamente incitó a campesinos a que provocarán un incendio en un beneficio de café, un incendio que por cierto nunca se consumó.

La inculpada fue trasladada con lujo de violencia a la Unidad Integral de Procuración de Justicia para ser certificada por un médico ¿certificada por un médico… de qué o para qué? y remitida a las instalaciones de las salas de juicio orales para la imputación del delito.

Viridiana “N” fue aprehendida -proceso penal 119/2023- junto Crisanto “N”, Minervo “N” y Abraham “N”, por “estragos” a la empresa “AgroIndustrias Unidas SA”.

El pasado 31 de enero del 2022, el gobernador señaló a la exalcaldesa de haber alertado a “coyotes” para incendiar la empresa transnacional antes mencionada, “se querían pasar de listos”, señaló.

En realidad, quien se pasa de verde es el propio acusador, el gobernador, al desenterrar a conveniencia viejos expedientes o sacar, también a conveniencia, ataúdes para sepultar a la Ministra Presidenta de la Suprema Corte, Norma Piña.

Ante ese abuso de poder la prensa veracruzana, los líderes de opinión en su conjunto y parte de la sociedad civil veracruzana, se han sumado en reprobación unánime contra del gobernador y su Fiscalía carnala especialista en atender sus caprichos y malos humores, según se manifiesten cada mañana.

Ante este nuevo abuso de poder obligado preguntarle: ¿Qué no te gusta de los veracruzanos? ¿Por qué tanto coraje si el de los desaciertos eres tú?

Luego de su última aventura, la de los ataúdes donde el mundo se le vino encima, se le nota incómodo, molesto, sumamente encabronado. Y cómo no, si en el último capítulo de Loret y Brozo lo minimizan, descalifican y lo ponen como un verdadero pendejo.

Sensible su voluntarismo ante la denuncia de la Senadora Indira Rosales quien lo acusa de violencia de género y desvío de recursos, donde solo atrevió a responder a pregunta expresa “¿Quién es Indira?” para luego agregar “¡Interpreten mi silencio!”.

Eso lo dice quien no es nada para los veracruzanos con todo y la investidura gubernamental que representa.

No se le perdió el miedo ¿Quién le tiene miedo a este pobre diablo?, sino el respeto a la investidura.

Y si el Cuícaras, todo un cacalover, piensa que ya la libró por estar agarrado a las valencianas de su padre putativo, el Peje, se equivoca.

López Obrador tras el destape, tampoco será nada y antes de 18 meses dejará de ser el dueño de su Palacio, de su poder y de su corte de aduladores.

Lo de Viviana molesta, indigna y obliga a pensar que la única forma de sacar a esta punta de truhanes no es madrazos, sino por la vía del voto para que en el 2024, cuando Cuitláhuac deje la gubernatura, sea medido con la misma vara.

Por lo pronto, apreciada Viridiana Bretón, compañera de tantos años atrás desde que atendías mis publicaciones para los diarios del sureste desde Tabasco, mi más cumplida solidaridad acompañada del repudio a quien nos gobierna.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

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