Ciudad de México.- En un reciente anuncio, la Fiscalía General de la República (FGR) de México ha citado a declarar a 50 individuos relacionados con la muerte de dos agentes estadounidenses de la CIA durante un operativo en la Sierra del Pinal, municipio de Morelos, Chihuahua.
Es el endurecimiento del gobierno de Claudia Sheinbaum frente a la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos, luego que ésta sostuviera ante el secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch, que desconocía la identidad de los dos agentes de la Central de Inteligencia que operaban ilegalmente en México.
Estas entrevistas forman parte de la investigación en torno al desmantelamiento de laboratorios clandestinos, un operativo que trágicamente derivó en el fallecimiento de dos instructores de la embajada de Estados Unidos, el director de la Agencia Estatal de Investigaciones de Chihuahua y un agente estatal.
Curiosamente, a pesar de las fuertes acusaciones desde Estados Unidos, la FGR no ha convocado a los 10 funcionarios de Sinaloa acusados de vínculos con “Los Chapitos”, incluido un gobernador con licencia, lo que genera incertidumbre sobre el alcance de las investigaciones judiciales mexicanas.
El portavoz de la FGR, Ulises Lara, subrayó que la fiscalía es la única autoridad facultada para esclarecer los hechos y recalcó su compromiso de llevar a fondo la indagatoria para aplicar justicia en este caso.
Este suceso se une a la tensión bilateral ante el posible conflicto de jurisdicciones y acusaciones entre México y Estados Unidos, así como a la necesidad de cooperación internacional para abordar la violencia y corrupción asociadas al narcotráfico.
