Coatzacoalcos, Ver.- Dieciséis asesinatos, una matanza y cuerpos descuartizados; ese es el saldo mientras Pedro Miguel Rosaldo escala en el organigrama y Rocío Nahle reparte cargos; Adanely Rodríguez se suma desde Poza Rica; la crisis no frena ascensos, los legitima.
El arranque de la administración municipal ha estado marcado por un incremento de homicidios y ataques con múltiples víctimas. La violencia no se limita a hechos aislados: se ha configurado como una secuencia de episodios que exhiben fallas en la contención y en la capacidad de respuesta de las autoridades locales.
A este panorama se agregan agresiones con métodos cada vez más visibles: establecimientos incendiados con artefactos caseros, ejecuciones vinculadas a actividades financieras informales y la exposición de restos humanos en espacios públicos. Los hechos apuntan a disputas entre grupos criminales que operan con relativa libertad.
En ese contexto, la gobernadora Rocío Nahle designó a Pedro Miguel Rosaldo como presidente de la Conferencia de Seguridad Pública Municipal, órgano encargado de articular políticas locales. La decisión incluye a Adanely Rodríguez, alcaldesa de Poza Rica, como secretaria técnica, pese a que ese municipio también enfrenta niveles elevados de violencia.
Las designaciones ocurren en ciudades donde los indicadores de inseguridad se mantienen altos y la percepción ciudadana continúa deteriorándose. La distancia entre los resultados en territorio y los nombramientos en materia de seguridad abre interrogantes sobre los criterios utilizados y sobre la eficacia real de las estrategias institucionales.


