Xalapa, Ver.- Desde el penal de Pacho Viejo, el exfiscal de Veracruz, Jorge Winckler, instó al Poder Judicial de la Federación a resolver su amparo contra su destitución, criticando las demoras y advirtiendo sobre las presiones políticas que enfrenta la justicia.
Jorge Winckler Ortiz, exfiscal general de Veracruz, se encuentra en medio de una batalla legal compleja desde que fue destituido por el Congreso del Estado. Recluido en el penal de Pacho Viejo, en Coatepec, ha instado al Poder Judicial de la Federación a dejar de “patear el bote” y a resolver de una vez el amparo que presentó contra su destitución.
En una carta enviada por su abogada, Pamela de Jesús Ramírez Cruz, Winckler argumenta que su remoción fue inconstitucional y que el Congreso de Veracruz actuó al margen de la legalidad. El exfiscal exige a los magistrados que den su veredicto sobre la legalidad de su despido, advirtiendo que lo mismo podría sucederles en el Poder Judicial.
Winckler no ha ahorrado en críticas hacia los magistrados, a quienes acusa de retrasar resoluciones incómodas para el Gobierno estatal, sugiriendo que el Poder Judicial ha cedido ante presiones políticas. Además, afirma que esta demora se ha convertido en un golpe de Estado para la Fiscalía General del Estado.
El caso, actualmente bajo la ponencia de Pablo Antonio García Vázquez, sigue sin una sentencia definitiva, algo que la defensa de Winckler considera una violación a sus derechos fundamentales y que mantiene su situación indefinida desde 2019. A pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya declinó atraer el caso, el juicio continúa extendiéndose sin una resolución a la vista.
