Guadalajara, Jal.- El despliegue de un operativo en Tapalpa, Jalisco, desencadenó una serie de bloqueos carreteros y el incendio de vehículos en varios estados del país, incluida la región metropolitana de Guadalajara. Los disturbios se extendieron a Michoacán y Guanajuato, afectando severamente la movilidad.
En Michoacán, las vías de comunicación en municipios como Apatzingán, Aguililla y otros fueron bloqueadas, lo que obligó a las autoridades a instalar una mesa de seguridad para coordinar las acciones con el gobierno federal. La reacción en cadena fue inusitada, según informó el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
Guanajuato sufrió daños materiales con incendios en farmacias y tiendas de conveniencia a raíz del mismo operativo. Las ciudades de Silao, Irapuato y León fueron las más afectadas, generando un amplio despliegue de seguridad compuesto por la Guardia Nacional y el Ejército.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas, aunque los efectos económicos y sociales son indudables. Las fuerzas de seguridad han intensificado sus acciones para asegurar la protección de la población y recomiendan el uso de líneas anónimas para reportar situaciones fuera de lo común.
La convocatoria a la ciudadanía para mantenerse informada mediante fuentes oficiales resalta la importancia de la colaboración entre el gobierno y la población en situaciones de crisis. El objetivo es prevenir mayores afectaciones en las zonas impactadas por los disturbios.
