Ciudad de México.- En medio de un debate sobre austeridad y seguridad, la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de devolver camionetas blindadas provocó el exabrupto del senador Gerardo Fernández Noroña, quien catalogó la acción como una “comedia de errores” y una “torpeza inconmensurable”, cuestionando la falta de claridad inicial sobre la adquisición.
La devolución de las camionetas viene después de críticas públicas y solicitudes de información por parte del gobierno, buscando clarificar la compra. La SCJN ha optado por ajustar sus medidas de seguridad en respuesta a la presión y al discurso de austeridad promovido por Morena.
Según Noroña, la presencia de vehículos blindados para ministros asegura la protección de quienes tratan asuntos delicados, comparando estas necesidades con las de otros funcionarios públicos de alto nivel.
“No hay ningún privilegio, ningún exceso”, dijo, pues los integrantes de la Suprema Corte “tocan temas de la mayor relevancia”.
Luego agregó:
“¿Alguien se atrevería a criticar que Omar García Harfuch (secretario de Seguridad y Protección Ciudadana) no tome vuelos privados en líneas comerciales? ¿Alguien se atrevería a decir que no debe traer vehículos blindados? Pues es evidente, ¿no?”.
Con la devolución de las camionetas, se estima que la SCJN podría enfrentar una pérdida financiera significativa, lo que ha suscitado más comentarios del senador sobre la gestión de recursos. La SCJN perdería al menos 20% del monto invertido.
“Vas a perder mínimo el 20% del dinero que invertiste, porque un vehículo apenas sale de la agencia se devalúa de inmediato”, señaló Fernández Noroña.
La polémica estalló tras conocidas las adquisiciones realizadas por la SCJN, que formaban parte de un plan para sustituir el parque vehicular. La administración judicial argumentaba un ahorro a largo plazo, a pesar de las críticas inmediatas.
