Xalapa, Ver.- Las condiciones de trabajo de los empleados de LIMPIAVER, asignados al Instituto Veracruzano de Salud Mental “Dr. Rafael Velasco Fernández”, se han visto afectadas desde que la entidad se convirtió en un organismo público descentralizado bajo el mandato de Rocío Nahle, según afirman los trabajadores.
Uno de los aspectos que han denunciado incluye la falta de contratos claros que definan sus funciones, lo que ha llevado a que sean obligados a realizar tareas no relacionadas, como jardinería y lavado de ambulancias, bajo la amenaza de represalias si no cumplen esas órdenes.
Los empleados señalaron que esta situación ha provocado lesiones y afectaciones a su salud debido a las tareas inapropiadas asignadas. Han informado sobre estos problemas a los superiores, pero no han recibido respuestas adecuadas. Además, la falta de prestación de beneficios y claridad sobre los días festivos incrementa su inquietud.
Adicionalmente, bajo las nuevas reglas, enfrentan restricciones en el uso de dispositivos móviles, inspecciones de sus pertenencias y cambios inexplicados en los turnos, llevando a varios compañeros a renunciar por estas condiciones laborales insatisfactorias.
Han intentado hacer valer sus quejas ante figuras administrativas, sin embargo, las irregularidades continúan sin ser abordadas. Ninguna solución ni visita por parte de las figuras directivas del gobierno local de Veracruz ha sido registrada para atender estas demandas.


