CIUDAD DE MÉXICO, 03FEBRERO2026.- Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, encabezó la conferencia Mañanera del Pueblo, desde Palacio Nacional, en dónde se presentó el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030. FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha anunciado un entendimiento con sus aliados políticos, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), para avanzar en una reforma electoral que será remitida al Congreso federal en el transcurso de febrero.
Este anuncio confirma que el Ejecutivo procederá con la iniciativa con el objetivo de dar mayor transparencia a los recursos empleados por los partidos políticos.
Sheinbaum enfatizó que el Congreso tendrá la responsabilidad de definir el calendario y los pasos necesarios para la eventual aprobación de la reforma, subrayando que no habrá imposiciones desde el poder Ejecutivo. La presidenta aseguró que la iniciativa fortalecerá los mecanismos de supervisión sobre el financiamiento electoral, abordando el uso de recursos ilícitos en los comicios.
Sin embargo, Manuel Velasco Coello, líder del PVEM en el Senado, declaró que, si bien el diálogo se mantiene activo con el gobierno, existen desacuerdos significativos sobre puntos específicos de la propuesta, incluyendo el método de elección de legisladores de representación proporcional. Velasco advierte del riesgo de sobrerrepresentación que podrían afrontar los equilibrios democráticos.
Velasco también indicó que cualquier reforma debería asegurar el equilibrio en la representación legislativa, advirtiendo contra los cambios que puedan romper la cláusula de sobrerrepresentación. La posición del PVEM se basa en la necesidad de una reforma que beneficie a la democracia, permitiendo la participación pero respetando la soberanía interna de los partidos.
El diálogo con las autoridades gubernamentales sigue en curso y el PVEM ha presentado observaciones a las propuestas discutidas, dejando claro que el proceso aún no se ha convertido en una negociación formal. La expectativa es que se logre una reforma que no solo favorezca la participación ciudadana, sino que también mantenga intactos los principios democráticos del país.


