Xalapa, Ver.- Con casi el 100 por ciento del PREP contabilizado, Morena y sus aliados sufrieron un fuerte retroceso en Veracruz: perdieron más de la mitad de las alcaldías que gobernaban.
El Programa de Resultados Electorales Preliminares cerró con un avance del 99.59 por ciento, es decir, 11 mil 96 actas escrutadas, y la tendencia ya no deja lugar a dudas: la oposición recuperó terreno. Morena, que gobierna en 153 municipios, a partir de 2026 sólo lo hará en 71.
La participación ciudadana fue de apenas 49.92 por ciento. En una jornada sin entusiasmo, menos de 3 millones de veracruzanos acudieron a las urnas, de un padrón de poco más de seis millones.
Sin alianza, pasa de 130 municipios gobernados a 11
En el proceso electoral anterior, Morena se llevó 130 alcaldías. Hoy, apenas mantiene 11 de manera individual, y 60 en coalición con el PVEM. Este último también se desplomó: de 17 alcaldías, ahora figura solo en 13.
Entre Movimiento Ciudadano, PAN, PRI y el PT se perfilan como ganadores en 126 municipios. Movimiento Ciudadano encabeza con 41, seguido del PAN con 34, el PT con 28 y el PRI con 23.
Incluso un candidato independiente —Miguel Ángel Grajales Mateo, en Zaragoza— se proyecta como virtual ganador.
Morena resiste en las plazas grandes
A pesar del golpe, Morena logró retener bastiones urbanos clave: Coatzacoalcos y Xalapa y gana por primera vez Veracruz, además de sumar triunfos en Córdoba y Tuxpan. Pero en el mapa total, el control territorial se diluyó frente a una oposición que logró armarse con alianzas o candidaturas propias.
Morena perdió en Poza Rica, que ya lo gobernaba, Boca del Río, Alvarado, Perote, Orizaba, Misantla, Las Choapas, Nanchital, Ixhuatlán de Madero, Ixhuatlán del Sureste, Cosoleacaque, Zongolica, Río Blanco, Camerino Z. Mendoza, entre otros.
Los datos aún son preliminares y deberán confirmarse en el cómputo oficial que iniciará el miércoles en los 212 consejos municipales. Pero la lectura es clara: el dominio territorial de Morena en Veracruz empieza a fracturarse.
Y con ello, también el discurso de que el partido sigue contando con el “apoyo popular”.
