Ciudad de México.- El gobierno mexicano informó que tras el derrame de crudo en el Golfo de México se han recolectado 889.4 toneladas de hidrocarburo, gracias a la labor coordinada de diversas instituciones. Se han instalado barreras de contención y realizado operaciones marítimas y aéreas, cubriendo un área de más de 630 kilómetros de costa.
El origen del derrame ha sido atribuido a acciones ilícitas de un barco y a emanaciones naturales en zonas específicas como Coatzacoalcos y Cantarell. El esfuerzo interinstitucional se centra en limpiar y monitorear las 48 playas afectadas, ya liberando de crudo a 32 de ellas, especialmente en Tabasco y Veracruz.
Pemex ha desplegado un significativo número de trabajadores para las labores de contención y limpieza, apoyando a las comunidades pesqueras afectadas mediante esquemas de contratación temporal. La petrolera también colabora con programas de apoyo comunitario que buscan revitalizar la economía local y gestionar adecuadamente los residuos.
Además de las acciones en tierra y mar, autoridades federales, como la Conanp y Profepa, han intensificado el monitoreo ambiental en áreas naturales protegidas y hábitats sensibles. Se trabaja en la protección de arrecifes y ecosistemas para mitigar los daños del derrame, asegurando una respuesta que proteja tanto el medio ambiente como la subsistencia de las comunidades locales.
El programa integral de respuesta cuenta con un grupo de científicos coordinados por la Secihti que usan tecnología de vanguardia para el monitoreo y análisis de los impactos. Este esfuerzo busca no solo manejar la crisis actual, sino también establecer medidas para reducir futuros riesgos y mejorar los protocolos de respuesta.


