Ciudad de México.- El gobierno federal ha iniciado una investigación contra operadores de ferrotanques, militares y personal de la Guardia Nacional por su presunta implicación en el tráfico de combustible ilegal, asegurando ya más de 24 millones de litros de huachicol en diversos operativos en Coahuila, Tamaulipas y San Luis Potosí.
El gabinete de seguridad de México ha lanzado una serie de pesquisas que buscan esclarecer presuntos casos de complicidad en el robo de combustible, específicamente dentro de las operaciones que giran en torno al uso de ferrotanques. Estas investigaciones ponen bajo la lupa tanto a operadores civiles como a funcionarios, militares y miembros de la Guardia Nacional asignados a la custodia de instalaciones ferroviarias, sospechosos de facilitar el movimiento clandestino de gasolina y diesel.
Recientes operativos de confiscación han destacado por su magnitud e impacto, logrando incautar un total de 206 ferrotanques cargados con más de 24 millones de litros de combustible ilegal a lo largo del año. Destacan las acciones desplegadas el 7 de julio en Ramos Arizpe y Saltillo, Coahuila, donde autoridades aseguraron 129 ferrotanques. En estas operaciones se incautaron casi 16 millones de litros de huachicol, mientras que otros exitosos despliegues ocurrieron en Tamaulipas y San Luis Potosí.
El titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, ha subrayado que estas acciones formulan parte integral de la posición federal en contra del huachicol. Hasta el momento, han sido detenidas 23 personas vinculadas directamente con el creciente fenómeno del huachicoleo en ferrotanques, incluyendo investigaciones sobre propietarios y cómplices que amparan la infraestructura y logística de transporte.
Se investigan varias empresas sospechosas de facilitar este tráfico ilícito, ya que operan bajo un modus operandi donde la mercancía contrabandeada ingresa como aditivos industriales, pero en realidad transportan combustible. Esta metodología ha permitido eludir controles fiscales y desplazarse secretamente por vías férreas, en una red que continúa siendo financiada por sobornos cuantiosos.
