Xalapa, Ver.- A 53 días de las devastadoras inundaciones que afectaron a los municipios de Álamo y Poza Rica, la región norte de Veracruz continúa luchando por reactivarse económicamente. La industria, un pilar clave para la recuperación, apenas empieza a reponerse del impacto de las lluvias del 9 y 10 de octubre, y exige una urgente intervención para retomar su ritmo de producción y empleo.
El vicepresidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Juan Manuel García González, ha expresado la necesidad de estimular la agroindustria, especialmente en el sector naranja y producción de alimentos. “Es crucial entender que sin flujo de efectivo, la recuperación se complica enormemente”, afirmó, mientras observa que las empresas de la región apenas están comenzando a caminar de nuevo.
La zona de Álamo Temapache, famosa por su vasto cultivo de naranja, no solo emplea a cosecheros y transportistas, sino también a trabajadores de las industrias locales, conocidas como ‘jugueras’, que son vitales en la extracción de jugo. Esta cadena de producción y empleo integra a productores de todo el país, haciendo de su recuperación una prioridad no solo para Veracruz, sino para toda la nación.
Ante las pérdidas, Canacintra ha solicitado al Servicio de Administración Tributaria (SAT), a los bancos y al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que consideren la condonación de ciertos pagos fiscales y de servicios, dada la magnitud del daño económico y social sufrido por las empresas. “Esperamos poder negociar y obtener un alivio para todos los afectados”, manifestó García González.
Las peticiones al gobierno federal y estatal, así como a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y organismos del agua, incluyen la suspensión de cobros por los meses siguientes, ya que muchas empresas han sufrido pérdidas totales. “La solidaridad y comprensión de todos los sectores es imprescindible para superar esta tragedia”, concluyó el dirigente de Canacintra.
