Oslo, Noruega.- Ana Corina Sosa Machado, hija de la líder opositora venezolana, María Corina Machado Parisca, aceptó el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre el miércoles, horas después de que las autoridades informaran que Machado no asistiría a la ceremonia.
La mayor dirigente opositora venezolana viajó de manera subrepticia luego de abandonar Venezuela, en un avión particular propiedad de una empresa asentada en Querétaro, México, cuya ruta fue Toluca-Miami-Curazao, desde donde presumiblemente trasladó a María Corina Machado hacia Irlanda y de ahí a Oslo, Noruega, donde recibiría el mayor galardón mundial en el ámbito de la paz.
Sin embargo, debido a complicaciones en la ruta aérea y presuntas inclemencias meteorológicas, no pudo estar a tiempo para recibir el Premio Nobel de la Paz. En su representación lo hizo su hija Ana Corina Sosa Machado, quien pronunció un discurso aguerrido y emotivo describiendo la pobreza de los venezolanos bajo el yugo del régimen opresor chavista.
Machado se ha mantenido en la clandestinidad tras las elecciones presidenciales de 2024, donde su aliado, Edmundo González Urrutia, venció en las urnas al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pero un fraude electoral le negó la victoria. No ha sido vista en público desde el 9 de enero, cuando fue brevemente detenida tras unirse a simpatizantes en una protesta en Caracas, la capital venezolana.
El régimen chavista proscribió a María Corina Machado de participar en esa elección pero eso sirvió de bandera para exhibir al gobierno represor de Nicolás Maduro, sacando del camino a candidatos que pudieran representar una alternativa para los millones de venezolanos que cada día repudian más al oficialismo debido a las precarias condiciones económicas en las que se encuentra Venezuela.
“María Corina Machado ha hecho todo lo posible para poder asistir a la ceremonia aquí hoy, un viaje en una situación de peligro extremo”, declaró Jørgen Watne Frydnes, presidente del comité noruego del Nobel, en la ceremonia de entrega del premio.
El premio a la mujer de 58 años por su lucha para lograr una transición democrática en su nación sudamericana fue anunciado el 10 de octubre, cuando ella fue descrita como una mujer “que mantiene viva la llama de la democracia en medio de una creciente oscuridad”.
Edmundo González, quien buscó asilo en España el año pasado después de que un tribunal venezolano emitiera una orden de arresto en su contra, asistió a la ceremonia del miércoles.


