Ciudad de México.- Con una participación ciudadana que no alcanzó ni el 11 por ciento, la organización Somos México alzó la voz para exigir la anulación de la elección judicial. Para ellos, un proceso sin participación no tiene legitimidad, ni representa mandato alguno.
La postura fue clara. En conferencia de prensa, el vocero Guadalupe Acosta Naranjo dijo que ya preparan un expediente jurídico para impugnar la jornada. Se basan en cifras del Frente Cívico Nacional y encuestadoras como Berumen (11.9%) y GEA-ISA (9.1%), que confirman lo evidente: la mayoría de los ciudadanos simplemente no votó.
Una elección con más sospechas que votos
Entre las irregularidades que denunció la organización destacan prácticas ya conocidas: el uso de listas prellenadas —los llamados “acordeones”— que violentan el voto libre y secreto, el acarreo de votantes, la coacción y el uso de propaganda oficial disfrazada de promoción institucional.
“La jornada estuvo llena de sombras, no de votos”, resumió Acosta Naranjo.
También se criticó el uso del aparato gubernamental para empujar una elección que, según Somos MX, nació “de una venganza institucional, no de un consenso democrático”. La acusación no es menor: afirman que la reforma judicial fue impulsada por el régimen para doblegar al Poder Judicial, incómodo contrapeso frente al Ejecutivo.
Piden vigilancia electoral y rendición de cuentas
El senador Emilio Álvarez Icaza, también presente en el encuentro con medios, exigió al INE actuar con autonomía. Llamó a blindar los paquetes electorales y pidió instalar cámaras de vigilancia en bodegas donde se resguardan los votos, al menos durante los próximos diez días.
A pesar de que el Instituto Nacional Electoral reportó una jornada “en paz” con casillas instaladas casi al cien por ciento, Somos México insiste en que la participación paupérrima —de entre 9 y 11 por ciento— convierte al ejercicio en una simulación democrática.
“Con 90 por ciento de abstención, este gobierno no puede hablar en nombre del pueblo mexicano”, dijo Acosta Naranjo.
Sin pueblo, no hay democracia
La organización concluyó que la nulidad de este proceso no solo es válida, sino urgente, para preservar el orden constitucional. Porque lo que está en juego, dijeron, no es solo el resultado de una votación, sino el principio democrático mismo.
“El pueblo no estuvo ahí. Lo demás es cuento”.
