
ESPECIAL
Ciudad de México.- El grito de “No estás solo” retumbó en el pleno de la Cámara de Diputados. Eran las diputadas de Morena y sus aliados, esta vez incluyendo al PRI, cerrando filas en torno a Cuauhtémoc Blanco, acusado de intento de violación sexual. Con 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones, el exfutbolista y exgobernador de Morelos logró conservar su fuero, evitando así que la Fiscalía del estado procediera en su contra.
En una sesión caótica, la tribuna fue tomada por legisladoras opositoras que exigían justicia para la víctima, mientras que Blanco, sin estar en la lista de oradores, se apropió del micrófono para defenderse. “Estoy dispuesto a comparecer”, dijo, pero el fuero que lo protege seguirá intacto. Entre aplausos, sus compañeras de bancada lo arroparon con la consigna que dejó clara la postura de su partido: el blindaje estaba garantizado.
El argumento central para rechazar el desafuero fue que la carpeta de investigación estaba mal integrada, según explicó el diputado Hugo Eric Flores, presidente de la Sección Instructora. Sin embargo, la oposición denunció que la decisión responde más a una estrategia de protección política que a un análisis legal
El presidente de la Sección Instructora, Hugo Eric Flores, justificó la decisión argumentando que la carpeta de investigación estaba mal integrada, sin pruebas suficientes para proceder. La oposición no tardó en responder. Germán Martínez, del PAN, acusó que se trataba de un “carpetazo” dictado desde el poder, mientras que legisladores del PVEM y el PRI defendieron que era una cuestión de legalidad. Al final, Blanco sigue en su escaño, las acusaciones en el aire y Morena, junto con el PRI, dejando claro que en política, la lealtad pesa más que la justicia.