Xalapa, Ver.- La administración de Veracruz, liderada por Rocío Nahle García, ha llevado a cabo un proceso de reestructuración de la deuda pública estatal, que incluye la transferencia de créditos de Banobras a BBVA México. Este cambio busca disminuir el costo financiero al reducir las tasas de interés hasta un 7%.
Las medidas adoptadas por el gobierno veracruzano han sido registradas ante la Secretaría de Hacienda, formando parte de una iniciativa para gestionar de manera más eficiente los pasivos heredados. A lo largo del año, se han destinado cerca de 1,900 millones de pesos a la amortización de deudas.
Sin embargo, el partido Movimiento Ciudadano en Veracruz ha levantado la voz en demanda de mayor transparencia. Su dirigente, Luis Carbonell de la Hoz, reclama detalles sobre los términos del refinanciamiento, aludiendo a contratos por 4,800 millones de pesos que implican plazos hasta el año 2040.
La oposición cuestiona si la maniobra resultará en ahorros reales o simplemente pospondrá la carga financiera. Señala la necesidad de divulgar cómo dichas operaciones afectarán las finanzas veracruzanas a largo plazo, insistiendo en una explicación detallada del uso de participaciones federales como garantías.


