Xalapa, Ver., 2 de abril de 2026.— La aparente limpieza de playas en el litoral veracruzano no refleja la magnitud real del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México, cuyo impacto podría extenderse entre 10 y 30 años, advirtieron especialistas en medio ambiente.
Indicaron que la ausencia de manchas visibles en la arena no implica que el crudo haya desaparecido, sino que una parte importante se ha desplazado hacia el fondo marino, donde provoca afectaciones de largo plazo.
Manuel Llano Vázquez Prada, director de CartoCrítica, señaló que el hidrocarburo se ha acumulado en el lecho oceánico, lo que representa un riesgo para ecosistemas como arrecifes, manglares y humedales.
“Que las playas estén limpias para Semana Santa ayuda económicamente, pero el problema no termina ahí”, afirmó.
El especialista atribuyó la magnitud del daño a un retraso de al menos mes y medio en la respuesta de las autoridades, lo que permitió la dispersión y sedimentación del crudo.
Explicó que la presencia de hidrocarburos en el agua bloquea la luz solar, afectando al plancton, base de la cadena alimenticia marina, lo que impacta a diversas especies y, eventualmente, a la actividad pesquera.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, reportó que, tras sobrevuelos con drones en zonas como Coatzacoalcos, no se han detectado manchas visibles en la superficie.
La funcionaria destacó acciones coordinadas con Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Secretaría de Marina.
No obstante, especialistas consideraron que dicha evaluación es limitada, al señalar la falta de datos sobre el volumen del derrame y la ausencia de responsables identificados.
Advirtieron además que la fauna hallada en playas representa solo una fracción del impacto ambiental, cuyo mayor alcance permanece bajo el agua.
Ante cuestionamientos, la Semarnat convocó a un diálogo técnico con organizaciones civiles para intercambiar información científica y evaluar la magnitud del daño ambiental.


