Al estilo General Cienfuegos, el boxeador Julio César Chávez Jr., hijo del legendario expúgil mexicano, Julio César Chávez, ha salido de una cárcel federal en Sonora, sujeto a procesos penal por presunta delincuencia organizada relacionada con la introducción de armas a México; enfrentará su juicio en libertad condicional, bajo restricciones.
Se le vinculó a proceso por un juez de Hermosillo que le impuso las condiciones de enfrentar su juicio en libertad condicional. La liberación ocurre después de que fue deportado desde Estados Unidos, país donde fue arrestado en julio por cuestiones migratorias.
El caso de Chávez Jr. está vinculado a una amplia investigación iniciada en 2019 por la Fiscalía General de la República (FGR) contra el Cártel de Sinaloa, que abarca delitos de delincuencia organizada y tráfico ilegal de armas. Esta investigación incluyó la participación de varias personalidades, entre ellas miembros prominentes del cartel, como Ovidio Guzmán López.
Pese a los graves cargos que enfrenta, la defensa legal del boxeador, liderada por Rubén Benítez Álvarez, ha señalado que las acusaciones carecen de fundamentos sólidos y se basan en “anécdotas de camaradería”. Mientras tanto, el púgil seguirá su proceso en México, sin posibilidad de salir del país y con una investigación complementaria en curso de tres meses.
La vida de Chávez Jr., a diferencia de la brillante trayectoria de su padre, ha estado salpicada de controversias legales y personales. Enfrenta un historial de problemas con la ley, incluyendo adicciones y conducirse bajo la influencia de sustancias, que han manchado lo que pudo haber sido una carrera boxística prometedora.
EL CASO CIENFUEGOS; APENAS LLEGÓ A MÉXICO, LO SOLTARON
El exsecretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos Zepeda, fue detenido en octubre de 2020 en el aeropuerto de Los Ángeles, acusado por fiscales de Estados Unidos de vínculos con el narcotráfico y lavado de dinero. Su arresto, que tomó por sorpresa al gobierno mexicano, desató una crisis diplomática entre ambos países, pues Washington no notificó previamente a las autoridades mexicanas sobre la investigación.
Semanas después, el Departamento de Justicia de EE. UU. retiró los cargos y Cienfuegos fue deportado a México, donde la Fiscalía General de la República abrió un expediente en su contra. Sin embargo, en enero de 2021, la FGR resolvió no ejercer acción penal al considerar insuficientes las pruebas enviadas por Estados Unidos, lo que derivó en su liberación y regreso a la vida pública sin procesos judiciales pendientes.
