Guanajuato, Gto.- El Congreso de Guanajuato aprobó la contratación de una deuda por 8 mil millones de pesos solicitada por la gobernadora Libia García Muñoz Ledo mediante dos créditos de 4 mil millones cada uno. Esta decisión ha generado controversia, desencadenando manifestaciones dentro del Palacio Legislativo.
Uno de los créditos busca financiar la primera etapa del acueducto Solís-León, parte del Plan Nacional Hídrico, lo cual ha encontrado amplio rechazo entre los productores agrícolas, principalmente del sur del estado. Temen que la extracción de agua de la presa Solís perjudique su actividad agrícola.
La votación contó con el apoyo de las bancadas del PAN, PRI, PVEM y Movimiento Ciudadano, quienes lograron los 24 votos necesarios para la aprobación, a pesar de la oposición de los 11 legisladores de Morena y de la representante del Partido del Trabajo.
Los manifestantes expresaron su preocupación de que este proyecto ponga en riesgo el sector agrícola y el medio ambiente. En contraparte, las autoridades han prometido una inversión considerable en tecnificación agrícola para mitigar el impacto del acueducto.
El segundo crédito se destinará a proyectos de infraestructura social, cuyo alcance específico aún no ha sido detallado. Con esta nueva deuda, la carga financiera del estado de Guanajuato se eleva significativamente, superando los 19 mil millones de pesos.
