Ciudad de México.- Gas Natural del Noroeste, filial de Grupo SIMSA, ha insistido en que todas sus actividades están reguladas por diversas autoridades y opera dentro del marco legal, luego del cateo y confiscación de una cantidad significativa de combustible en su terminal ubicada en San José Iturbide, Guanajuato.
El caso ha sido llevado a la atención pública después de que la Fiscalía General de la República (FGR) anunciara que sostiene una pesquisa para esclarecer la legalidad y propiedad del combustible incautado. La investigación se centra en la procedencia de las gasolinas y el diésel almacenados, en el contexto de una operación conocida como “huachicol fiscal”.
Como parte de su defensa, la empresa ha subrayado que dispone de los permisos necesarios para el almacenamiento de petrolíferos, vigentes desde hace casi una década. Resaltan también su historial de cooperación con Pemex, incluyendo su papel en el manejo de importaciones de diésel y la gestión de escasez de gasolinas en varias regiones.
En respuesta al operativo de la autoridad, Gas Natural del Noroeste ha entregado toda la documentación solicitada para corroborar la legitimidad de sus operaciones. La compañía también ha reafirmado su modelo de negocio, que implica el simple almacenamiento de productos cuyos propietarios son otras entidades, quienes deben demostrar la legitimidad de los mismos.
Actualmente, las indagatorias continúan y el conglomerado confía en que toda la información provista permitirá a las autoridades verificar la transparencia de sus operaciones y el origen de los combustibles involucrados en el caso.
