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Ciudad de México.— La votación en la Cámara de Diputados que permitió a Cuauhtémoc Blanco mantener su fuero encendió la indignación de colectivos feministas, que este sábado tomaron las calles de la capital para exigir su destitución y que enfrente la justicia.
La protesta se llevó a cabo en la Glorieta de las Mujeres que Luchan, donde activistas quemaron una playera de la Selección Mexicana con el número 10, en referencia al exfutbolista y actual diputado de Morena. “No puede seguir en el cargo, debe responder ante la ley como cualquier ciudadano”, expresaron.
Una votación bajo la lupa
El pasado 25 de marzo, el Pleno de la Cámara de Diputados rechazó la solicitud de desafuero contra el exgobernador de Morelos, acusado de abuso sexual en grado de tentativa. Durante la sesión, Blanco se defendió desde la tribuna:
“Yo no tengo miedo, aquí estoy y estoy parado ante ustedes. Después de seis meses, la señora presentó esta demanda en mi contra y estoy dispuesto a ir a la Fiscalía sin ningún temor porque mi conciencia está muy tranquila”, afirmó.
La mayoría de los legisladores votó en contra del desafuero, argumentando que los dictámenes periciales psicológicos eran contradictorios. Con ello, la Fiscalía de Morelos deberá decidir si reabre el proceso o deja el caso archivado.
Exigen justicia
El fallo legislativo desató reacciones en redes sociales y entre activistas, quienes consideran que se está protegiendo a un político acusado de violencia de género.
Organizaciones feministas advierten que la impunidad sigue siendo una constante en estos casos y que los procesos judiciales suelen frenarse por intereses políticos. Mientras tanto, las protestas continúan con la exigencia de que Cuauhtémoc Blanco sea removido del cargo y enfrente la justicia.