Coatzacoalcos, Ver.- La Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros logró un acuerdo con PEMEX para que los trabajadores reciban un día de descanso semanal tras manifestaciones, aunque advierten que las jornadas laborales de hasta 14 horas aún persisten y continúan luchando por mejores condiciones laborales.
Didier Marquina, representante del sindicato independiente, manifestó que estas demandas surgieron debido a las excesivas horas de trabajo en áreas críticas como reparación, mantenimiento y arranque de plantas, donde el personal había estado operando sin pausas de lunes a domingo. Aunque reconoció el avance conseguido, Marquina subrayó que un solo día de descanso es insuficiente y que lo justo sería proporcionar dos días, además de garantizar que las jornadas no excedan las 12 horas. También denunció que las reuniones de cierre extienden las horas de trabajo sin pago extra.
En medio de estos acuerdos, se logró revertir lo que fue considerado una represalia laboral contra el ingeniero Marcelino Naranjo, secretario general de la sección 10 del sindicato, quien había sido trasladado sin justificación a Coatzacoalcos desde su puesto en San Martín Texmelucan. Marquina afirmó que a Naranjo ya se le ha autorizado regresar a su posición original, marcando un pequeño triunfo dentro de esta disputa laboral.
A pesar de estos avances, Marquina advirtió que persisten problemas estructurales, como la falta de personal, ausencia de recursos materiales y atrasos en pagos de jubilaciones. La fatiga crónica y el riesgo de accidentes son preocupaciones constantes. La UNTYPP ha suspendido las movilizaciones, pero confirmó que seguirá exigiendo mejoras en las condiciones de trabajo y el respeto a los derechos laborales dentro de PEMEX.
