Ciudad de México.- Jacobo “N”, integrante del temido Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue detenido el pasado domingo en Yucatán por poseer sustancias ilícitas. Sin embargo, el martes se reveló un giro inesperado: las autoridades quintanarroenses lo vinculan con la desaparición de Ángel Josué Hau Cauich, un joven de la localidad de Tihosuco, Felipe Carrillo Puerto, quien desapareció tras un violento incidente en marzo de este año.
El arresto de Jacobo “N” fue resultado de un esfuerzo conjunto entre las fuerzas de seguridad de Yucatán y Quintana Roo. La Secretaría de Seguridad Pública (SSP) informó que Jacobo tenía una orden de aprehensión vigente por su presunta implicación en la desaparición de personas, delito que habría cometido junto a otros individuos armados en marzo pasado.
Según las investigaciones, el 30 de marzo del presente año, Ángel Josué, de 24 años, fue interceptado mientras viajaba en motocicleta junto a un familiar. Fue entonces cuando él y su acompañante fueron atacados por un grupo que arrojó piedras, disparó armas de fuego y se llevó forzosamente a Ángel en un vehículo, desde donde no se ha tenido más noticias de su paradero.
La detención de Jacobo en Yucatán aumentó las esperanzas de obtener información relevante que ayude a esclarecer el caso de Ángel, cuya desaparición ha mantenido a su comunidad en vilo. Pese a la captura, y a las esperanzas de la familia, aún no se conocen los detalles sobre el destino del joven.
La participación interinstitucional entre las entidades ha sido fundamental en el arresto de Jacobo “N”. La Fiscalía General del Estado de Yucatán y sus homólogos de Quintana Roo continúan trabajando para resolver este caso que refleja la preocupante influencia del crimen organizado en el sureste mexicano.
