Monterrey, N.L.- Productores de cabrito y restauranteros de Nuevo León han lanzado una voz de alarma, ya que el emblemático platillo de la región, el cabrito, corre el riesgo de desaparecer. El producido se ha mermado en un 90% durante la última década y los costos han aumentado un 40%, lo cual preocupa especialmente ante la próxima celebración del Mundial de Fútbol 2026.
Ana Caballero, restaurantera local, detalló en una conferencia de prensa que el aumento del precio del cabrito ya se hace sentir en los restaurantes, con incrementos de hasta un 40% tras la escasez de cabras jóvenes. El costo de un cabrito ha pasado de un promedio de 1,800 a 1,700 pesos, cuando antes se obtenía más barato. Esta situación podría empeorar si no se toman medidas.
Jorge Grimaldo, productor de cabrito, ha instado a las autoridades a brindar apoyo a la caprinocultura local, acusando a los gobiernos de haber olvidado este sector. Del millón de cabritos demandados anualmente por Monterrey, el 90% proviene de otros estados, lo que refleja la escasa producción interna y la necesidad de apoyo en infraestructura y genética para los criadores.
Kathia Guajardo Vázquez, presidenta de la Canirac, expresó su preocupación por el crecimiento económico limitado del sector restaurantero debido a los inminentes incrementos fiscales y de costos operativos. A pesar del esperado auge de visitantes por el Mundial, los aumentos en impuestos y nuevas regulaciones amenazan con sofocar las ganancias.
En este contexto, Guajardo Vázquez llamó a las autoridades a crear una mesa permanente para abordar la carga fiscal y regulatoria que se avecina, asegurando que si no se toman acciones pronto, el impacto positivo anticipado del Mundial de Fútbol podría quedar neutralizado por los crecientes desafíos económicos.
