Ciudad de México.- Las investigaciones sobre el ataque en Teotihuacán revelan que el responsable, Julio César Jasso Ramírez, actuó por influencias psicopáticas y con motivaciones de imitar delitos pasados, conocido como ‘copycat’. El incidente ocurrió en la zona arqueológica, donde el agresor mantuvo acciones premeditadas incluyendo alojamiento cercano y un recorrido previo en el sitio.
El fiscal del Estado de México, José Luis Cervantes, indicó que el agresor, originario de Guerrero, tuvo un plan detallado antes de perpetrar el ataque. Durante su estancia en San Juan Teotihuacán, Jasso Ramírez visitó varias veces la zona para preparar su crimen, realizando el ataque el día del suceso y dejando un saldo de trece heridos y una turista canadiense fallecida.
Documentos hallados en su mochila sugieren que el incidente fue inspirado por sucesos violentos ocurridos décadas atrás en Estados Unidos. La evidencia incluye manuscritos relacionados con la masacre en la secundaria de Columbine en 1999. Aunque las motivaciones completas son complejas, el fiscal descartó un acto motivado por racismo.
El ataque finalizó cuando los elementos de la Guardia Nacional y un policía municipal inmovilizaron al agresor. Sin embargo, al sentirse acorralado, Jasso Ramírez se quitó la vida. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, destacó la rápida acción de las fuerzas de seguridad como crucial para impedir un desenlace aún más trágico.
La Fiscalía mexiquense junto con la Fiscalía General de la República y otras autoridades están a cargo de la investigación. Se han involucrado las fiscalías de diversas entidades, además de las principales instituciones de seguridad del país, para esclarecer todos los detalles de este caso trágico y complejo.


