Ciudad de México.- Tras el hallazgo y difusión del salón de belleza en el Senado de la República y su impacto en redes sociales, la Cámara Alta clausuró el lugar. El cierre fue parte de una respuesta ante el creciente escrutinio público sobre el uso de recursos y espacios institucionales.
La polémica surgió cuando Reforma y Proceso dieron a conocer un video en el que se revelaba que un salón de belleza operaba en el Senado de la República, utilizado por legisladoras y descubierto por periodistas que visitaban el lugar. La senadora Juanita Guerra Mena fue sorprendida mientras usaba el servicio, lo que generó revuelo.
El espacio, habilitado presuntamente por la senadora de Morena, Andrea Chávez, contaba con equipos usuales de peluquería y era utilizado durante sesiones plenarias. A pesar de las críticas, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, defendió su existencia, argumentando que los servicios eran costeados por las usuarias.
El caso provocó críticas contra el partido Morena, que domina la Cámara Alta, por lo que algunos consideran una contradicción con su discurso de austeridad. Además, Andrea Chávez se deslindó del asunto, negando cualquier participación en la operación del salón.
Este incidente refleja las tensiones y desafíos que enfrentan las instituciones políticas respecto al uso de recursos y la percepción pública, presionando a los líderes a revisar políticas internas.


