Cuando Cuitláhuac García, el atarantado, llegó a la gubernatura su amigo con derechos Juan Javier Gómez Cazarín, quien era mecánico en su pueblo, alzó los brazos al cielo, se fue de rodillas a rendir tributo a la guadalupana y ¡A gozar a mi negro!
Lo primero que hizo como buen católico fue sacar de la cama a su viejo padre postrado y hacerlo alcalde de su pueblo, Hueyapan de Ocampo.
Luego, como debe de ser, a la repartición del pastel para los hermanos, primos y entenados.
Las aventuras del Juan Javier Gómez Cazarín ahí no pararon.
Teniendo la influencia, digamos la palanca, se hizo diputado dos veces “¡al fin que es re´fácil!, diría a sus cuates, luego jefe de los diputados por seis años con un presupuesto de 177 mil millones de pesos para luego ligarse al Pejelagarto, romper pactos y amores con el atarantado y pegarse a las faldas de la Nahle, quien primero lo repudió para luego ponerlo en su regazo.
Su buena estrella siguió iluminándolo.
Por mandato de Dios lo hicieron Delegado del Bienestar con un presupuesto para Veracruz superior a los 175 mil millones de pesos que bien le alcanzan para patrocinar cualquier campaña electoral y lo que siempre le faltó para estar totalmente realizado, dar cargos y posiciones a la familia.
Sin embargo, no todo fue coser y cantar.
De traer a una mascota callejera cuando era mecánico en su natal Hueyapan a comprarse un par de mastines, digamos de alta gama, notó una cierta diferencia.
Tanta que un día los perrazos lo dejaron fuera de circulación un par de días luego de que “Lobito” lo desconoció y le dio una revolcada por todo su patio en su rancho de Hueyapan.
Insignificancias, ya que semanas después el llamado “Chaparrón del Bienestar” se repuso, salió a correr, como todas las mañanas ya sin perro y se entregó a la suyo, la música guapachosa, vestir y cantar como abejita emplumada y regalar boletos para el concierto de Shakira si adivinábamos de donde era Nahle ¡Vaya reto!
Así ha sido la historia de la abejita. Esos son los talentos de Morena que nos gobiernan, los mismos que hoy siguen en boca de una ciudadanía que no sale de su asombro ante la cauda de desatinos, improvisaciones y saqueo al erario.
Hoy Gómez Cazarín irrumpe de nuevo en el escenario del escándalo al conocerse lo ocurrido con su familia en donde luego de confirmarse que su hermano, Luis Alberto, fue obligado a rechazar la candidatura para Hueyapan de Ocampo para cerrar el paso al nepotismo, abriría otra, la del poder tras el trono.
Luis Alberto acaba de rendir protesta como secretario del Ayuntamiento de Hueyapan, el mismo municipio que hasta el 31 de diciembre fue gobernado por su padre, Juan Gómez Martínez.
El avorazamiento fue más allá.
El cabildo avaló también los nombramientos del primo del delegado federal, Andrés Marcial Gómez, como tesorero municipal; de Pamela Marcial Gómez, como directora del Ramo 033; y de José Miguel Cazarín, como director del DIF municipal, todos familiares directos de la abejita y además sobrinos del alcalde saliente.
“Abejita chiquitita…
Abejita chiquitita, abejita, dime ¿dónde estás?
Estoy aquí, en una flor, haciendo mi trabajo con amor, haciendo polinización…”
Esa es la canción que canta y baila todas las mañanas cuando se ve realizado por la concentración familiar en áreas estratégicas del gobierno municipal, particularmente sensibles por el manejo de recursos públicos. Tesorería, Ramo 033 y DIF, espacios sustantivos para la administración del dinero, las obras públicas y la política asistencial.
Así, uno de los principales operadores del gobierno federal en Veracruz, se convirtió en uno de los más importantes exponentes del nepotismo, en un político que ve cuando se ve al espejo solo canta:
¡Abejita chiquitita estoy aquí, en una flor!
Haciendo mi trabajo con amor
Estoy aquí, en una flor
¡Haciendo polinización!
Esos ejemplares son por los que votamos.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo
