Las Choapas, Ver.- Desde las primeras horas del viernes 18, un nutrido grupo de campesinos cerró el acceso al pozo KREM-1 en protesta por el impago de compensaciones por parte de Pemex. La empresa petrolera no ha cumplido con los acuerdos para resarcir las pérdidas sufridas por comunidades afectadas tras una explosión y el posterior descontrol del pozo.
El cierre, protagonizado por representantes de 25 ejidos, evidencia el malestar de cientos de familias perjudicadas por el incidente ocurrido hace más de cinco meses. En el epicentro de la protesta se encuentran ejidos como Las Guadalupes y Las Cruces, comunidades impactadas por emisiones y deterioro de recursos naturales.
La situación no tomó por sorpresa a las autoridades locales, quienes habían advertido de la tensión creciente y de las amenazas de los campesinos de adoptar medidas más drásticas. Los plazos para las indemnizaciones vencieron sin que la petrolera diera respuesta, incrementando el descontento entre los locales.
Aparte de los daños materiales, los manifestantes critican la falta de uniformidad en las evaluaciones de Pemex sobre las pérdidas. Mientras algunos productores enfrentan dificultades burocráticas para demostrar la propiedad de sus tierras, sus medios de vida permanecen en riesgo y las promesas se convierten en reclamos visibles en el bloqueo del camino al pozo.
