Ciudad de México.- Carlos Ulloa, director general de Birmex, se hizo de dos departamentos por 22.4 millones de pesos, ambos pagados de contado, mientras que los ingresos mensuales más altos que reportó durante el periodo en que adquirió los inmuebles rondaban los 100 mil pesos netos.
Un amplio reportaje de El Universal exhibe el enriquecimiento del exsecretario particular de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, la disparidad entre sus ingresos y el monto de sus bienes, así como sus viajes al extranjero.
La información aparece en su declaración patrimonial, consultada en Declaranet, y abre una pregunta inevitable: ¿cómo alcanzó para pagar en efectivo propiedades cuyo valor conjunto equivale a varios años de sus ingresos como funcionario?
El primer departamento lo compró el 24 de febrero de 2020, cuando era secretario particular de Claudia Sheinbaum, entonces jefa de Gobierno de la Ciudad de México. El inmueble, de 123 metros cuadrados, tuvo un costo de 7 millones 450 mil pesos.
El segundo llegó tres años después.
El 11 de diciembre de 2023, cuando encabezaba la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México, Ulloa adquirió otro departamento, también al contado, por 15 millones de pesos.
Era una propiedad considerablemente mayor: 236 metros cuadrados, 181 de ellos de construcción.
En ninguno de los dos casos la declaración patrimonial identifica a la empresa o al particular que vendió los inmuebles.
La diferencia entre el valor de las propiedades y los ingresos reportados resulta significativa. Para cubrir los 15 millones de pesos del segundo departamento en un plazo de tres años, sin considerar alimentación, vivienda, transporte, impuestos ni ningún otro gasto, habría necesitado destinar más de 400 mil pesos mensuales exclusivamente a la compra.
Pero sus percepciones no llegaban a esa cantidad.
A los departamentos se suma otro dato: los movimientos migratorios registrados de Ulloa muestran al menos 19 entradas y salidas del país entre abril de 2022 y abril de 2026.
Los destinos incluyen Nueva York, Miami, Londres, Montreal, Madrid, Roma y Medellín, además de otros puntos.
Hay vuelos registrados hacia distintos países y ciudades. El 17 de octubre de 2025, por ejemplo, Ulloa viajó en Aeroméxico a Londres. Un mes después aparece un viaje por Copa Airlines a Panamá.
El 4 de diciembre de 2024 voló a Miami y regresó dos días después. También hay un viaje a Madrid el 14 de julio de ese año.
Otro movimiento ocurrió en diciembre de 2023, cuando salió del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México rumbo a Roma, Italia, el 11 de diciembre. Regresó una semana después.
En abril de 2022 aparece un vuelo de Viva Aerobus con destino a Nueva York. Un mes más tarde tomó un vuelo de Aeroméxico hacia Montreal, Canadá.
Los viajes, por sí mismos, no prueban ninguna irregularidad. Pero forman parte del historial patrimonial y de movilidad de un funcionario cuya situación económica llama la atención por el tamaño de las operaciones inmobiliarias reportadas.
Y no son los únicos bienes registrados.
Ulloa declaró haber recibido en mayo de 2019, como herencia, joyas de alto valor por un millón de pesos, aunque no precisó de quién provenían.
Un año antes, en marzo de 2018, reportó la compra de muebles y accesorios para casa por 1.5 millones de pesos, también de contado.
En el sistema patrimonial aparecen además cuatro cuentas bancarias en Santander —dos de cheques, una de nómina y una de inversión—, pero Ulloa no hizo públicos los montos depositados.
También declaró dos tarjetas de crédito. En una de ellas reportó un adeudo de apenas 13 mil 51 pesos.
El expediente patrimonial adquiere mayor interés por el cargo que ocupa actualmente.
Ulloa fue designado director general de Birmex en abril de 2025, después del fallido proceso de compra consolidada de medicamentos que terminó cancelado luego de que se detectaran presuntos sobreprecios por 13 mil millones de pesos.
Así, mientras la empresa encargada de participar en la adquisición y distribución de medicamentos enfrenta el escrutinio público, su director aparece en los registros patrimoniales con dos departamentos adquiridos de contado por 22.4 millones de pesos, además de una colección de viajes internacionales y otros bienes de valor.
La declaración patrimonial deja los datos sobre la mesa.
Lo que no explica es cómo cuadran las cuentas.
