Ciudad de México.- Mónica Gámez Grijalva externó su creciente preocupación por el bienestar de su esposo, Fernando Farías Laguna, contralmirante de la Marina, quien enfrenta acusaciones por su presunta implicación en un esquema de contrabando de combustibles y teme por su integridad física en prisión.
La audiencia de vinculación a proceso que se celebra en su contra es motivo de inquietud para su familia, principalmente debido a la enfermedad cardiaca que padece Farías. Mónica Gámez dejó entrever la posibilidad de que el contralmirante Farías Laguna sufra un percance durante el proceso judicial.
Gámez ha dudado de la credibilidad de las acusaciones contra su esposo, sugiriendo que la investigación podría esconder motivaciones políticas o ser producto de una relación conflictiva con altos mandos de la Marina, dado su parentesco con el exsecretario Rafael Ojeda.
La familia teme, además, el riesgo de nuevas acusaciones infundadas y recuerda casos pasados donde personas vinculadas a la investigación fueron asesinadas. Este antecedente ha detonado un temor adicional, incrementando la preocupación por la seguridad de Fernando Farías.
Aunque ha solicitado que altas personalidades de la Marina den su versión de los hechos para esclarecer la verdad, Gámez destaca la falta de apoyo por parte del exsecretario Ojeda, cuya declaración podría ser crucial para desvanecer las dudas sobre el caso.
