Xalapa, Ver.- En el caso del alcalde de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, enfrentando una solicitud de desafuero, su defensa ha cuestionado la validez de las pruebas presentadas por la Fiscalía General del Estado. Argumentan que la acusación depende de testimonios indirectos y carece de evidencia directa.
La declaración clave proviene de Javier Iván “N”, alias Delta 1, quien mencionó que un tercero, conocido como “Shelby”, le habría dicho que el alcalde fue responsable del crimen de la periodista Roxana Guzmán. No obstante, se destacan las limitaciones de este testimonio indirecto.
La defensa critica además la falta de evidencia clave como una supuesta fotografía en la que el alcalde aparece armado, alegada como móvil del delito. Esta imagen no ha sido presentada ni existe peritaje que valide su existencia.
Asimismo, no se encontraron registros de comunicación entre el alcalde y “Shelby”, quien permanece sin ser localizada. La defensa subraya que el nombre del alcalde solo surgió en una segunda declaración de Delta 1, lo cual siembra dudas sobre la consistencia del testimonio.
La Comisión Instructora del Congreso de Veracruz, encargada de revisar el caso, evaluará las pruebas y argumentos antes de decidir sobre el desafuero y el posible proceso penal contra el alcalde. Raúl González Martínez ha reiterado su inocencia y comparecido voluntariamente para defender su posición.
