13/01/2013 Gainsborough Lincs /Notts - Protests by anti Fracking groups including Vanessa Vine from Frack Free Sussex ( red flag carrier ) and Tina Rothery , Residents Action on Fylde Fracking ( holding Not for Shale board ) outside the Island Gas Site near Gainsborough - also Nodding Donkeys at Beckingham run by Igas
Ciudad de México.- La organización internacional Greenpeace externó públicamente su rechazo al uso de la fractura hidráulica, también conocida como fracking, en México, resaltando los riesgos ambientales significativos asociados a esta técnica. Para sustentar su postura, Greenpeace ha iniciado una campaña de recolección de firmas para solicitar un futuro energético que no dependa de este método.
Por otro lado, la respuesta institucional destaca la perspectiva del gobierno dirigido por Claudia Sheinbaum, quien ha expresado que se tomarán decisiones que no dañen a la población local. A pesar de estas afirmaciones, hay un debate en curso sobre la viabilidad del fracking considerando tecnologías que minimicen el impacto ambiental.
El planteamiento gubernamental ha provocado enérgicas reacciones de coaliciones civiles, como la Alianza Mexicana Contra el Fracking, que insiste en la inexistencia de una versión sostenible de esta práctica. Estas organizaciones fundamentan su postura en numerosos estudios científicos que documentan los perjuicios asociados al fracking.
La controversia se intensifica con el establecimiento de un comité de expertos científicos que evaluará la factibilidad de emplear el fracking bajo ciertas condiciones. Sin embargo, dichas acciones han generado críticas por representar un giro en la política ambiental previamente enunciada por el gobierno, hasta ahora caracterizada por la negación del uso de técnicas de explotación no convencionales.


