Ciudad de México.- Las autoridades mexicanas están investigando un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México que se originó en parte por un buque anclado cerca de Coatzacoalcos y por emanaciones naturales de chapopoteras.
Hasta la fecha, se han identificado 13 navíos que pudieron causar el vertimiento; cuatro permanecen en aguas nacionales y el resto en aguas internacionales. La armada mexicana realiza inspecciones a los primeros y ha pedido apoyo internacional para inspeccionar a los restantes.
Las chapopoteras, ubicadas cerca de Coatzacoalcos, son una segunda fuente del derrame. Estas emanaciones son intermitentes, pero pueden volver a causar problemas. En Cantarell, a 60 millas de Ciudad del Carmen, también se han registrado emanaciones activas.
El despliegue de barreras marinas, en colaboración con Pemex, ha permitido contener el derrame. Además, revisiones subacuáticas buscan descartar fallos en plataformas de la región. Hasta el momento, se han recolectado 430 toneladas de hidrocarburos.
En respuesta a este incidente, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente ha denunciado el hecho ante la Fiscalía General de la República. Las repercusiones ambientales se mantienen bajo control, con un número limitado de animales afectados, sin daño severo detectado en el ecosistema.


