Ciudad de México.- La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación dio carpetazo al caso de los “sobres amarillos” protagonizados por Pío López Obrador, hermano del presidente, y contra el partido Morena, sobre presunto financiamiento ilícito.
Los videos que mostraban a Pío López recibiendo dinero en efectivo no fueron verificados por el Tribunal para determinar su autenticidad. La magistrada Mónica Soto presentó el proyecto que dejó impune al recolector de dinero ilegal para el movimiento político del ex presidente de México.
El Trife estableció que los videos no son prueba contundente para establecer el uso de dinero ilícito para Andrés Manuel López Obrador, apodado El Rey del Cash, en alusión al libro de la escritora Elena Chávez que describe la red de recolectores del obradorismo y la forma en que el expresidente ha vivido y desarrollado sus proyectos políticos con dineros fuera de la ley.
Mónica Soto, una magistrada impulsada por Morena para llegar al cargo, sustentó su proyecto exonerador basándose en el trabajo de la Unidad Técnica de Fiscalización del Instituto Nacional Electoral.
La Fiscalía General de la República usó argumentos banales para dejar impune a Pío López Obrador. Había señalado que las grabaciones no seguían un orden cronológico, argumento utilizado por el hermano del ex presidente para defenderse, sin embargo, la resolución del Tribunal consideró que las pruebas audiovisuales carecían de suficiente valor probatorio.
La investigación original comenzó cuando el Partido Acción Nacional denunció al partido Morena y a Pío López Obrador en 2020, a partir de los videos difundidos por el portal Latinus, dirigido por el periodista Carlos Loret de Mola. Este caso ha estado marcado por la falta de colaboración entre diversas instituciones del Estado, lo que ha sido señalado en el pasado por consejeros del INE.
A pesar de las múltiples acciones judiciales y administrativas interpuestas por las partes involucradas, la resolución del Tribunal no arroja una decisión final contundente sobre la autenticidad de los videos ni sobre las actuaciones de las autoridades implicadas.
La negativa del Trife a admitir los videos como prueba contundente desfallece ante otro hecho fundamental: tras la difusión de las grabaciones, Andrés Manuel López Obrador admitió que su hermano Pío recibió el dinero, que no eran sobornos sino “aportaciones” para el movimiento.
El mismo Pío, al declarar ante la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales, reconoció que sí recibió varias cantidades de dinero de manos de David León, operador electoral del entonces gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, hoy coordinador del Partido Verde Ecologista de México en el Senado de la República.


