Ciudad de México.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF), dirigida hasta 2025 por David Colmenares Páramo, experimentó una pronunciada disminución en el número de denuncias penales interpuestas contra diversas entidades gubernamentales. En el último año de su gestión, la ASF presentó solo tres denuncias penales, un marcado descenso comparado con años anteriores.
En años anteriores, específicamente en 2021, se alcanzó el pico de denuncias con 71 presentaciones penales. Estos números disminuyeron notablemente en los años subsecuentes hasta llegar al mínimo registrado en 2025. Las denuncias en ese año concentraron su atención en supuestos desvíos y mal manejo de recursos en instituciones como Conavim, Conade y Conacyt.
El enfoque de la fiscalización durante la gestión de Colmenares parece haber cambiado, priorizando la revisión de gastos a nivel estatal y municipal y alejándose de una vigilancia intensiva sobre las instituciones del gobierno federal. Aunque el número total de auditorías aumentó, su impacto en términos de vigilancia al Ejecutivo y en la recuperación de recursos fue limitado.
Esta disminución en las denuncias es parte de un panorama más amplio en el que la efectividad para recuperar dinero desviado ha caído. La cantidad de irregularidades de alto impacto presupuestal detectadas bajó, y aunque el volumen de auditorías creció, las recuperaciones significativas de recursos se redujeron drásticamente.
El contexto ha generado críticas sobre la autonomía y efectividad de la ASF bajo la administración de David Colmenares, especialmente mientras busca ser reelegido. La percepción de que la institución se ha convertido más en un ente administrativo que en un motor de combate a la corrupción ha cobrado fuerza entre diversos sectores.


