Xalapa, Ver.- En un movimiento político inesperado, Jesús Uribe Esquivel, alcalde de Las Choapas, a quien la gobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García tildara de “delincuente” condenado a 20 años de prisión y quien obtuviera su libertad por decisión de un juez federal, brincó a Morena dejando a Movimiento Ciudadano, el partido que lo llevó al poder.
En conferencia de prensa, Jesús Uribe sostuvo que su cambio de partido responde a una visión de beneficio para la comunidad choapense, comprometiéndose a un trabajo conjunto con el gobierno estatal. Aseguró que su salida de Movimiento Ciudadano no se debió a conflicto alguno con dicha organización.
El alcalde subrayó que no considera esta transición como una traición a los electores, argumentando que su liderazgo personal fue un factor decisivo en su elección. Adicionalmente, negó que su cambio afecte la integridad en las investigaciones sobre uso de fondos municipales.
En particular, Uribe se refirió a las auditorías en curso relacionadas con anteriores gestiones municipales en Las Choapas, afirmando que su administración ha actuado con transparencia al reportar irregularidades y que confía en el manejo justo del proceso judicial por las autoridades correspondientes.
La reacción de los ciudadanos choapenses no se hizo esperar. En redes sociales condenaron el “chaquetazo” de Jesús Uribe, recordando los conflictos con las bases morenistas, los altercados públicos, la presencia de un hombre armado en un acto de campaña del entonces candidato a la alcaldía de Las Choapas por Movimiento Ciudadano y lo acusaron de traidor.


