Washington, DC.- Durante una visita a una planta de Ford Motor Co. en Dearborn, Michigan, el presidente estadounidense Donald Trump manifestó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es “irrelevante” y reafirmó que el país norteamericano no requiere de autos manufacturados en México. Trump enfatizó que aunque desea el bienestar para Canadá y México, las necesidades automotrices de Estados Unidos no dependen de productos extranjeros.
El mandatario puso de relieve que, según su perspectiva, compañías de todo el mundo, incluyendo Canadá, México, Japón y Alemania, están trasladando sus plantas de producción a Estados Unidos. Este movimiento, según Trump, responde a un deseo de centralizar la fabricación de autos dentro del propio país, adecuándose a su política de priorizar la producción nacional.
En respuesta a las declaraciones del presidente, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó su confianza en que la revisión del T-MEC resultará beneficiosa para las tres naciones involucradas. Sheinbaum Pardo señaló que, aunque espera ciertas tensiones durante las renegociaciones, el marco de revisión del tratado será exitoso a largo plazo.
Por su parte, el primer ministro canadiense Mark Carney ha informado previamente que las actuales demandas de Trump en las negociaciones del T-MEC implican múltiples exigencias, con 54 asuntos aún pendientes entre Estados Unidos y México. Estas demandas, según Carney, podrían complicar las negociaciones, pero también abren la posibilidad de mejorar el tratado para cumplir mejor con los intereses de los tres países involucrados.
