Ciudad de México.- La autonomía del Instituto Nacional Electoral vive sus últimas horas. Pablo Gómez Álvarez, cabeza de la comisión presidencial para la reforma electoral advirtió que el INE debería ceder su carácter autónomo, argumentando que implica una gestión independiente de su “propio gobierno, su propia ley”.
En una frase que evocó la política del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Gómez dejó claro que aunque un órgano administrativo como el INE no puede ser autónomo, debe mantener independencia en sus resoluciones. La administración anterior fue conocida por su postura de eliminar cierta autonomía institucional, lo que engloba el llamado de López Obrador a desaparecer al INE como entidad autónoma.
Durante la reunión, aunque Gómez insistió en que el gobierno de Sheinbaum no busca control total sobre los consejeros, sus palabras mostraron una clara diferencia de postura frente a los consejeros del INE. Ellos, por su parte, recalcaron la necesidad de consolidar las capacidades técnicas y la autonomía del INE, lo que quedó plasmado en el documento entregado a Gómez.
La presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala, abogó por una mayor autonomía y respeto presupuestal, una propuesta que Gómez rechazó tajantemente. También descartó indexar el presupuesto del INE al crecimiento económico, como proponía el consejero Martín Faz. Sin embargo, ambos lados coincidieron en la necesidad de una mejor fiscalización de los recursos electorales, recordando escándalos pasados como el Pemexgate.
Finalmente, Gómez advirtió que la reforma electoral no buscará consenso político, ya que incluso dentro del propio INE existen divisiones respecto a la iniciativa. Estas fracturas se hicieron evidentes cuando dos consejeras, Dania Ravel y Claudia Zavala, decidieron no asistir a la reunión por desacuerdos sobre la inclusión de ciertas observaciones en el documento presentado.
