Ciudad de México.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tomado la sorprendente decisión de cancelar una segunda ola de ataques militares planificados contra Venezuela. Esta decisión sigue a la acción del gobierno interino de Delcy Rodríguez, que ha comenzado a liberar presos políticos, un gesto que Trump ha calificado como una significativa señal de paz.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump comunicó que a pesar de detener los ataques, mantendrá presencia militar en las cercanías de Venezuela. “Todos los buques permanecerán por razones de seguridad”, aseguró el mandatario, justo después de una operación militar que buscaba la captura del acusado de narcoterrorismo, Nicolás Maduro.
Además, el presidente anticipó grandes inversiones en el sector petrolero venezolano, indicando que al menos 100 mil millones de dólares provendrán de importantes compañías petroleras. Trump tiene previsto reunirse con estos inversores en la Casa Blanca, resaltando el interés económico de Estados Unidos en el petróleo venezolano.
Destacó también que la relación entre su administración y el gobierno interino de Rodríguez está más fuerte que nunca, trabajando conjuntamente para modernizar la infraestructura de gas y petróleo de Venezuela. Para Trump, esta colaboración es clave para revitalizar la economía del país sudamericano y asegurar beneficios para ambas naciones.
Trump ha sido claro respecto a los intereses estadounidenses en Venezuela: recuperar y asegurar el acceso al petróleo de la nación latinoamericana. Esta postura, junto a los recientes eventos, ha generado un notable giro diplomático y militar en la región, modificando la tensión existente entre ambos países.
