Tuxtla Gutiérrez, Chis.- Yasmin Alfaro, de apenas 21 años, mesera en el ominoso bar Anubi’s Discoclub del municipio de Villaflores, sucumbió este jueves a las graves quemaduras sufridas durante el ataque incendiario acaecido la madrugada del 27 de diciembre. Con su muerte, el número de víctimas fatales aumentó a ocho, sumiendo a la comunidad en un profundo luto.
El ataque, que según testimonios de sobrevivientes inició con disparos y amenazas, culminó con las meseras siendo forzadas a permanecer en el suelo antes de que los agresores incendiaran el establecimiento. Este acto de violencia ha dejado a Villaflores, una localidad conocida por su tranquilidad y actividades agropecuarias, sumida en el miedo y la incertidumbre.
Los familiares de Yasmin, quién fue atendida en el hospital “Gilberto Gómez Maza” de Tuxtla Gutiérrez, solicitaron apoyo económico a través de redes sociales para cubrir los gastos del traslado de su cuerpo. La comunidad ha respondido en solidaridad mientras se prepara para su entierro en Villaflores, donde el ambiente de fin de año fue opacado por la tragedia.
Junto a Yasmin, dos meseras más, Naydeli N. y Citlali N., continúan batallando por sus vidas debido a las lesiones sufridas. La investigación continúa, con la Fiscalía General del Estado señalando disputas entre grupos del crimen organizado como posible causa detrás del ataque. En particular, la pugna se libra entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación por el control del narcomenudeo en la tensiónada región de la Frailesca.
