Ciudad de México.- La mañana del 2 de enero, un sismo de 6.5 grados con epicentro en el estado de Guerrero sorprendió a los residentes del centro de México. El movimiento telúrico fue perceptible en múltiples regiones, generando una rápida respuesta de las autoridades locales a través de protocolos de monitoreo y evaluación de posibles daños.
En Veracruz, el temblor fue sentido en varias áreas, incluyendo Xalapa, Coatzacoalcos y Córdoba. Las autoridades confirmaron la activación de protocolos de emergencia y una evaluación exhaustiva de la infraestructura, que hasta el momento reporta ninguna afectación significativa.
Michoacán también experimentó el sismo, y su gobernador, Alfredo Ramírez Bedolla, aseguró que el estado permanece en vigilancia continua sin registrar daños, pidiendo a los ciudadanos seguir solo las fuentes oficiales para obtener información actualizada.
Mientras tanto, en Puebla, la percepción del sismo fue ligera pero generalizada, resultando en la evacuación preventiva de edificios. Las inspecciones llevadas a cabo no identificaron daños materiales, permitiendo que las operaciones normales continúen sin interrupciones.
