Ciudad de México.- La deuda que el gobierno mexicano mantiene con los laboratorios locales ha suscitado gran preocupación, con un monto que oscila entre los 2,000 y 2,500 millones de pesos. A pesar de las mesas de conciliación para determinar el adeudo exacto, la mayor parte de los pagos se ha efectuado a empresas extranjeras, dejando a las nacionales en espera.
Una considerable parte del adeudo con los laboratorios mexicanos corresponde a pagos heredados por Insabi al IMSS-Bienestar. Según las autoridades, el desorden administrativo encontrado dificulta una pronta organización y liquidación de las cuentas atrasadas, quedando aún una deuda de cerca de 1,000 millones de pesos por sanear.
El presidente de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), Juan de Villafranca, destaca que aunque los laboratorios nacionales continúan cumpliendo con la entrega de medicamentos, la situación financiera se ve afectada por estos retrasos. Mientras tanto, el gobierno priorizó el pago de 15,000 millones de pesos a deudas anteriores centradas en firmas internacionales.
A pesar de los retos, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum afirma que ha habido un notable avance en la reducción de la deuda. Sin embargo, persisten 5,000 a 7,000 millones de pesos sin saldar. Las autoridades enfatizan la necesidad de resolver las irregularidades administrativas para evitar futuros retrasos y priorizar el bienestar del sector farmacéutico nacional.
