Ciudad de México.- Durante una rueda de prensa en Coahuayana, Raúl Zepeda, secretario de Gobierno, y Carlos Torres Piña, Fiscal General del Estado de Michoacán, ofrecieron detalles sobre el trágico incidente que sacudió la región. La explosión fatal, que ocurrió en las inmediaciones de la Policía Comunitaria de Coahuayana, ha cobrado la vida de cinco personas, entre ellas, tres policías comunitarios. Dos individuos permanecen sin identificar, incluyendo al conductor del vehículo.
El suceso dejó además un saldo de siete heridos, quienes están recibiendo atención médica en diversos hospitales. En muestra de solidaridad y para supervisar la situación, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla ha visitado a los lesionados y a las familias de las víctimas mortales, asegurándoles el apoyo necesario en este difícil momento.
La magnitud del estallido fue tal que sus efectos se extendieron hasta 300 metros horizontalmente y 50 metros verticalmente, destruyendo un total de 12 automóviles y dañando varias viviendas en el área. La investigación preliminar reveló que la camioneta que explotó había ingresado a Michoacán desde el estado de Colima alrededor de las 8:30 am, por la carretera 200, lo cual forma parte de la indagatoria para definir responsabilidades.
Por su parte, la Fiscalía General de la República ha asumido el caso, habiendo iniciado ya una investigación formal bajo el supuesto de delincuencia organizada. El incidente, ocurrido el sábado poco antes del mediodía frente a la presidencia municipal y a pocos metros de la comandancia, ha requerido de la coordinación estrecha entre las autoridades locales y federales para esclarecer lo sucedido y evitar futuros ataques.
