Ciudad de México.- Tras la aprobación en comisiones de la nueva Ley de Aguas Nacionales, los productores del campo han expresado una profunda sensación de traición por parte de Morena y la presidenta, Claudia Sheinbaum. Esta ley, que subirá al pleno del Congreso para votación, ha motivado a los agricultores a radicalizar sus movilizaciones a nivel nacional.
Representantes del sector agrícola han lamentado que sus intentos por detener la iniciativa presidencial hayan sido ignorados. Argumentan que la ley no considera sus necesidades ni la sostenibilidad del acceso a recursos hídricos para su sector. Eraclio Rodríguez, del Frente Nacional por la Defensa del Campo Mexicano (FNDCM), expresó su decepción tras trabajar en acuerdos que finalmente no se concretaron.
Las movilizaciones ya han comenzado: alrededor de 50 tractores y 100 vehículos bloquean los accesos al Congreso de la Unión. Se ha anunciado la llegada de más contingentes a la capital y el despliegue de nuevos bloqueos en las principales carreteras y aduanas fronterizas, como respuesta al descontento generalizado.
La sensación de abandono no es solo para los productores agrícolas, sino que se extiende a otros sectores vulnerables, según los testimonios de los manifestantes. Alexa Jiménez, productora de maíz, cuestiona qué hay que festejar en medio de un contexto donde el campo se siente desamparado y con la incertidumbre de futuro debido a las reformas que afectan sus principales recursos.
La discusión también se centra en las grandes industrias que consumen agua para la producción minera y cervecera. Especialistas en sistemas hídricos critican que estas no tengan la obligación de pagar adecuadamente por el agua que consumen, lo cual podría ser una fuente de recursos para la tecnificación del campo.
