Ciudad de México.- Quince años después, la condena llegó. José Luis Luquín Delgado, alias “El Jabón”, ha sido sentenciado a 293 años de prisión por un juez en Tamaulipas por el secuestro y asesinato de siete personas, incluida la de Juan Francisco Sicilia Ortega, hijo del activista Javier Sicilia.
Es una sentencia histórica de 293 años de prisión, tras ser declarado culpable del secuestro y asesinato de siete individuos en 2011. Entre las víctimas se encontraba Juan Francisco Sicilia Ortega, un joven estudiante, hijo del prominente poeta y activista mexicano Javier Sicilia.
El fallo judicial contra Luquín Delgado marca un significativo progreso en la batalla contra la impunidad en el país. La Fiscalía General de la República, a través de su unidad especializada, logró demostrar la participación de “El Jabón” en delitos vinculados al narcotráfico, como el secuestro, el homicidio y la portación ilegal de armas, consolidando la responsabilidad del acusado en una trama criminal que conmovió a la nación.
Los hechos ocurrieron en marzo de 2011 en Jiutepec, Morelos, un episodio fatídico donde las víctimas fueron torturadas y finalmente asfixiadas, sus cuerpos abandonados en un automóvil en Temixco junto a un narcomensaje. Este brutal acto fue consecuencia de una represalia que buscaba silenciar denuncias contra elementos corruptos de la policía local, en un contexto donde el narcotráfico dictaba sus propias leyes.
Javier Sicilia, más allá de su dolor personal, ha convertido su tragedia en una plataforma de denuncia y cambio. Como director de un movimiento por la paz, ha levantado la voz con determinación, buscando reformas sistémicas que impidan que más familias sufran la misma suerte que la suya. La sentencia de “El Jabón” trae consigo un cierto alivio, pero también redobla el llamado urgente a transformar las estructuras que permiten tales atrocidades en México.
