Ciudad de México.- Mathieu Tourliere, periodista de Proceso, sostiene que los vínculos entre autoridades de Tabasco y grupos criminales, revelados a través de informes de inteligencia del Ejército, carecen de una intencionalidad política, y son fruto de una investigación meticulosa basada en documentos no destinados al público.
Mathieu Tourliere, periodista vinculado a importantes investigaciones de corrupción y criminalidad política, afirmó que los señalamientos contra colaboradores del exgobernador de Tabasco y actual senador, Adán Augusto López Hernández, se sostienen en informes del Ejército Mexicano y no llevan una agenda política detrás. Esta semana, la publicación ‘Los pecados de Adán’ de la revista Proceso detalla la intervención de figuras estatales en actividades ilícitas en complicidad con el crimen organizado.
La investigación se basa en documentos clasificados que fueron extraídos de manera no autorizada en la conocida filtración Guacamaya Leaks, la cual reveló una compleja red de complicidad. Entre los implicados se encuentran altos mandos de seguridad, fiscales y agentes federales, mucho de lo cual, según Tourliere, sigue sin recibir la debida atención de las autoridades.
Elementos de prueba sugieren una operación coordinada dentro de la estructura de seguridad estatal y federal para apoyar actividades delictivas, como el tráfico de drogas y el robo de hidrocarburos. La filtración apunta a una connivencia institucional con grupos criminales que se extendía más allá de lo meramente estatal, afectando también estructuras federales.
En respuesta a estos señalamientos, ni el exgobernador ni su equipo han respondido oficialmente, y el actual gobierno federal, bajo el mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha optado por defender a Adán Augusto. Tourliere considera que la falta de acción frente a esta información crítica es un reflejo de cómo el poder político a menudo descuida confrontar amenazas internas cuando involucran a sus mismos integrantes.
