Orizaba, Veracruz. – La celebración de un campeonato local de fútbol ha desatado una fuerte polémica en México, luego de que se difundiera un video en el que una niña de aproximadamente ocho años aparece bailando en el escenario de un table dance durante una fiesta privada organizada por jugadores del club Orizaba FC.
El hecho ocurrió el pasado domingo 15 de junio en el bar Lo Prohibido, ubicado en el centro de Orizaba, un municipio del estado de Veracruz. El evento fue convocado por los futbolistas tras su victoria frente al equipo Toros de Veracruz. En el video, que se volvió viral al día siguiente, se observa a la menor interactuando con un tubo de pole dance, mientras adultos —presuntamente jugadores y familiares— la alientan entre gritos y aplausos.
La grabación generó una inmediata ola de críticas en redes sociales. Decenas de usuarios señalaron la improvisación y la falta de criterio al permitir la presencia de una menor en un espacio con connotaciones sexuales evidentes. “Aplauden como si fuera algo gracioso, pero es preocupante. Ese no es un lugar para niños”, comentaron varios usuarios. Otros cuestionaron la responsabilidad de los organizadores y de los padres de la niña.
El bar se deslinda: “Fue un evento privado y familiar”
Ante la polémica, la administración del bar Lo Prohibido (LP) emitió un comunicado en el que se deslinda de lo ocurrido. “Queremos informar que el domingo no operamos al público general. Se trató de un evento privado, reservado para los jugadores de Orizaba FC y sus familiares, como parte de una celebración”, indicó el establecimiento.
La dirección del bar añadió que su participación se limitó a rentar el espacio y ofrecer el servicio de comida, sin que se desarrollara un espectáculo bajo su formato habitual. “Sabemos que circulan imágenes de una menor bailando durante el evento. Reiteramos que se trató de una reunión privada y fuera del horario comercial”, subrayó el comunicado.
Un debate sobre límites y normalización de la violencia simbólica
El incidente ha puesto en el centro del debate la normalización de prácticas adultocéntricas en espacios donde confluyen menores y actividades con claras implicaciones sexuales. Especialistas en derechos de la infancia han advertido que la exposición de niños a este tipo de ambientes constituye una forma de violencia simbólica y cultural, al contribuir a la reproducción de estereotipos y al debilitamiento de su desarrollo emocional.
Hasta el momento, Orizaba FC no ha emitido ninguna postura oficial. Tampoco se ha confirmado si alguna autoridad local ha iniciado una investigación sobre los hechos o si se ha notificado a instancias de protección infantil.
México, que forma parte de la Convención sobre los Derechos del Niño, establece en su legislación que las autoridades deben garantizar la protección de los menores frente a cualquier forma de explotación o exposición a contenidos inapropiados. Organizaciones civiles han pedido una revisión del caso para determinar responsabilidades legales.
El caso ha reabierto la discusión sobre el papel de los clubes deportivos, los espacios de entretenimiento y los padres de familia en la protección de los derechos de las niñas y niños en contextos festivos, en un país donde la línea entre lo “privado” y lo “público” suele diluirse con frecuencia.
