Arturo Zaldívar, el exministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se encuentra en el centro de un escándalo tras revelaciones de la investigación #TelevisaLeaks. La investigación expone cómo, a lo largo de los años, Zaldívar construyó su ascenso al poder utilizando una red de bots, campañas sucias y millones de pesos en contratos, todos facilitados por Televisa y la firma Metrics to Index.
Los hechos ocurrieron durante su gestión en la SCJN, donde se destapó que Televisa no solo financió, sino que también diseñó estratégicamente herramientas digitales que impulsaron la popularidad de Zaldívar en redes sociales como Twitter y YouTube. Con el apoyo de recursos públicos y personal especializado, se demolieron las críticas y se atacó a rivales dentro de la Corte, activamente manipulando la opinión pública a su favor.
La investigación indica que Zaldívar recibió el apoyo de Televisa a cambio de contratos que suman más de 61 millones de pesos, incluyendo la producción de un documental controvertido titulado “Caníbal”. Este documental, aunque financiado con fondos públicos, quedó bajo el control de intereses privados, planteando preguntas serias sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el uso de recursos públicos.
Lo más alarmante es que la manipulación estaba orquestada desde un “cuarto de guerra” establecido en Televisa Chapultepec. Documentos filtrados muestran que incluso funcionarios de la Corte operaban clandestinamente desde allí, promoviendo la imagen de Zaldívar y atacando a otros ministros sin pruebas concretas de sus supuestas irregularidades.
A través de cuentas falsas, videos y rumores se buscó desprestigiar a posibles aspirantes a la SCJN, amplificando cifras y propagan un culto a la personalidad de Zaldívar. Tras dejar la Corte en 2023, actualmente se encuentra en la Coordinación de Política y Gobierno del equipo de Claudia Sheinbaum, impulsando una reforma judicial que está en el ojo del huracán. Este manejo digital y la falta de escrutinio podrían llevar a que el paso de Zaldívar por el Poder Judicial se convierta en uno de los mayores escándalos de corrupción y tráfico de influencias en la historia reciente de México.
