Coatzacoalcos, Ver.— Lo que comenzó como una jornada de esparcimiento en las playas de Las Barrillas terminó en horas de angustia para miles de visitantes. Decenas de automovilistas y familias quedaron atrapados este viernes en un gigantesco embotellamiento provocado por el cierre de la carretera Las Barrillas–Coatzacoalcos, bloqueada por vecinos de Ciudad Olmeca que protestaban por la falta de electricidad desde hace más de dos días.
La protesta, organizada por habitantes del fraccionamiento Ciudad Olmeca y del sector Dunas, estalló después de que una empresa contratista, según relataron los manifestantes, abandonara obras en la zona llevándose el cableado eléctrico. Los reiterados reportes a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no fueron atendidos, lo que derivó en una decisión drástica: cerrar el único acceso vial que conecta a las playas de la congregación de Las Barrillas con la ciudad.
Miles de turistas, incluidos bañistas locales y visitantes de otras regiones, quedaron atrapados en la carretera bajo el calor de la tarde, sin agua ni alimentos y sin posibilidad de retorno a sus destinos. La fila de vehículos se extendía por varios kilómetros y, con el paso de las horas, creció la desesperación. Algunos optaron por caminar hasta encontrar transporte o señal telefónica. Incluso, algunos particulares llegaron a cobrar 200 pesos por hacer funciones de taxistas y mover a los turistas hacia los hoteles o casas de familiares en Coatzacoalcos.
“Estuvimos detenidos casi tres horas sin saber qué pasaba. Solo veíamos gente con pancartas, y nadie nos dio información”, relató una visitante proveniente de Villahermosa. “Nosotros entendemos que la gente está enojada, pero no deberían afectar a quienes no tenemos la culpa”, añadió.
El bloqueo también evidenció la ausencia de reacción institucional. A pesar del caos vial y del riesgo de confrontaciones, el Ayuntamiento de Coatzacoalcos no desplegó personal para mediar en el conflicto ni envió operadores políticos para dialogar con los manifestantes. Durante horas, los automovilistas quedaron a merced del enojo ciudadano sin la intervención de autoridad alguna.
El director de Gobernación, José Luis López Alemán, quien vive en una de las áreas privadas del fraccionamiento Olmeca, brilló por su ausencia, a diferencia de cuando ocurre en las giras de trabajo de la gobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García, o del precandidato a la alcaldía de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García.
La tensión aumentó en varios puntos del bloqueo, donde se registraron discusiones entre automovilistas y manifestantes. “Llévense su protesta a la CFE, no a la carretera”, reclamaban algunos. Sin embargo, el bloqueo se mantuvo firme.
Coatzacoalcos, una ciudad que arrastra problemas estructurales en servicios públicos, enfrenta con frecuencia cortes prolongados de energía y agua, así como deficiencias en el transporte y la seguridad. En este contexto, las protestas por fallas básicas se han vuelto cada vez más frecuentes, aunque rara vez son atendidas con prontitud por CFE.
Hasta el cierre de esta edición, ni la Comisión Federal de Electricidad ni el gobierno municipal habían emitido declaraciones sobre el incidente o sobre los avances en la restauración del servicio eléctrico en Ciudad Olmeca. Tampoco se han deslindado responsabilidades sobre el presunto abandono de obras por parte de la empresa contratista.
Mientras tanto, lo que para muchos debía ser un viernes de descanso terminó en una jornada de incertidumbre, marcada por la falta de luz… y de respuesta.
Foto: Coatza Directo
